sábado, 13 de enero de 2007

La NiÑitA eStA tRiStOnA....


Desde anoche que mi alma esta desasosegada, desde hoy en la mañana que siento que he vuelto a ser una niña, no como la de la foto, no la colombita contenta, risueña, sino mas bien una niñita abandonada.
Desde anoche que mi corazón sufre por la deslealtad, la maldad, la falta de sensibilidad de las que se dicen mis amigas, no debería sufrir me lo dice mi cabeza, mi diario, mi mente, mi alma, mi corazón, pero cuando uno tiene que enfrentarse sin razón aparente a la maldad de las que se dicen tus amigas, es un poco más que difícil decirle a tu cabeza, a tu diario, a tu mente, a tu alma, al corazón: "no sufras, no sufras, no registres, pasa de largo".
Quizá haya un poco bastante mucho de suceptibilidad a granel en mis acciones, en mis emosiones y en las ideas que se cruzan por mi mente, es verdad puede que así sea, pero no por eso la insensibilidad de ellas desaparece y esa sensación de ser relegada se olvida. Yo estaba ahí cuando las tres planeaban una junta para esta noche, en mis narices pero sin mi. Eso no se hace, eso no se le hace a la gente que supuestamente quieres, que supuestamente valoras.... quizás el tema es que ni me quieren, ni me valoran.
Para colmo hoy fue un día negro en VC1137, mejor conocido como mi hogar, mi papá y sus rollos y sus malas energías y sus ideas locas y su locura y sus ires y venires y con todo su todo dando vuelta la vida de mi mamá -y la mía-, ya que estamos en esto.
Entonces los miedos y entonces los "que se vaya a la chucha" y entonces las durezas de corazón y entonces los deseos desde dentro de las tripas "de que se muera" y entonces el día transita con tan poco aire como el clima que nos acompaña. Y está esa sensación paranoica de que tal vez me odia, que tal vez la tome contra mi, que tal vez, que tal vez....... y quisiera escapar, salir corriendo, tomar a mis gatitos y huir, huir tan lejos como los kilómetros existentes lo permitan. Pero finalmente estoy aquí y con todas esas sensaciones me acerco y entablo conversación y aparentemente las malas ondas del viejo loco se han esfumado y comienza a hablarme de sus discursos ombligudos y de sus cosas egocéntricas, pero no me odia, no esta en mi contra y eso es un alivio inmenso. Me quedo, lo escucho y por primera vez las historias del siglo pasado no son las mismas de siempre y no son tan aburridas y pese a que su tono de voz es demasiado bajo, susurra historias pre y post 11 de septiembre de 1973 y paro la oreja y me quedó ahí pegada escuchando, comiéndome todas las historias del desembarco de nuestro destino tan contradictorio, tan ancho y tan ajeno. Pero finalmente la tarde transita calma y las malas sensaciones comienzan a evaporarse, a irse, a tratar de olvidarse y se agradece, de pronto se agradece que el cerebro no quiera guardar tanta información y lo mas probable es que mañana esto sea una historia antigua.
Y por último colombita la niña y el amor o las ilusiones o esas cosas que hacen que se llene la panza de retorcijones y no es para ir al baño, sino que es la emosión, el coraje de llamar a quien te interesa y jugártela el todo por el todo aunque finalmente y después de tanta adrenalina evacuada los resultados no sean todo lo positivos que buscabas. Y entonces queda un vacío que no sabes como ocupar, como rellenar, como tapar y te sientes nuevamente una niñita abandonada a su suerte, sin protección, sin cariño, ansiosa de que la quieran y protejan pero nada que ocurre, nada que la suerte en estos temas toca mi puerta, mi corazón, mi vida, mi destino. La suerte ha sido medianamente echada, quizás él no lo entienda así y entonces no pasará nada pero para mi, con la exageración que me corresponde...... se me fue la vida en esa llamada.

2 comentarios:

manuza dijo...

Hermosa Niñita:
Una vez más debo decirte que tus palabras consiguen que lo descoranzonante suene como una historia en la que uno no pude dejar de sumergirse.
Te quello siempre.

ruelas dijo...

Mi querida muchacha, que daria por estar ahi y darle un par de trancazos a todos esos cabrones que te hacen sufrir y al mismo tiempo cubrirte de arrumacos varios.