martes 31 de enero de 2012

Abecedario.

Y finalmente el último día.
¿Será por que no se hicieron las tareas con presición?, obedientemente como antes.
El cansancio, la depresión que continúa invadiendo el alma.

Cansancio.
La mirada perdida en la copa de los árboles, escuchando voces, pensamientos, pero sin participar.
Pero las energías se diluyeron y era un día tan especial.
La última vez.

Arreglarse.
Parafernalia y en esencia el globo pinchado.
La adicción sigue pegando fuerte.
Me haces falta, más allá de mis tontos sueños.... me haces mucha falta.
El desarme, porque certezas de que nada se puede hacer, menos solución.

Ancla.
Que se arrastra con pesar....
Pensar, pensar, pensar, tanto en ti.
Soñar, soñar, soñar contigo.
Sin materia, nada tangible.
Necesito arrancarte totalmente de mi...

Zoé las únicas melodías que acompañan, que entienden.
Arrullenme y ayudenme a salir..........es que tengo celos, de ti.


Felicidad por la maldad de aureola impudica.
Celos por tu capacidad de alejate, borrarme como intento hacer contigo y tú ya lo lograste.

Ausencia.
Te extraño tanto.
De esa inexistente ráfaga cálida sobre el aire y en mi.

Certeza.
Ninguna posibilidad de acercamiento.
Lo sé.
Lo entiendo y no existe contacto.
Pero no es la conciencia la que domina el corazón.

Corazón.
Arrarcarlo y no sentir.

Ansiedad.
Tantos sueños que podría tener por tí.
No puede ser.

Control.
Nuevamente encarrilar objetivos, encausar.

Encausar.
A la adicción hacia otro lugar.

sábado 14 de enero de 2012

Los grandes amores.

¿Su nombre comenzaba con A, con M, con V o con D?
A.- La primera de todas las veces, aquella conocida como el primer amor, al más puro estilo MELODY funcionó. Pero al tiempo, se le ocurrió la mala idea de hacer la gran "Pancho Villa con sus viejas a la orilla". Ni bien me enteré, con mi corta edad a cuestas, lo mandé a volar, con tanta convicción que creo que hasta yo me sorprendí de lo radical que puedo llegar a ser.

M.- Después apareciste tú que eras la poesía en movimiento hecha persona. Los días en el salón de clases, el petitorio a ser "tu novia", el hormigueo y finalmente aceptar. Almuerzos en mi casa, tardes juntos en la azotea, nuestros rostros cada vez más cercanos, tu boquita de labios color cereza queriendo topar la mía. Yo bastante más romántica que tú y a la espera de que en nuestros encuentros las nubes se tornaran rosadas y el aire oliera a perfume. A ti las hormonas te traían volando, pero igual nomás no dejaste un día de visitarme en tu bicicleta. Quiero que sepas que nunca de los jamases me he olvidado de tí, todos los 1º de tu mes, pongo una calcamonía en mi agenda y pienso ¿dónde estarás? Todavía tengo la esperanza que al regresar, nos volveremos a encontrar en la misma esquina y nos reconoceremos. Es que marcaste mi corazón.

V.- Después unas distracciones van otras vienen, nada seguro porque el inseguro de aquel no sabía ni lo que quería, de hecho creo que ignoraba quién era.

D.- Más tarde el encuentro con el primer músico de la vida, que me encantaba aunque era la esencia de mi mal ojo. Me sentía absoluta y totalmente Ana de los mil días y tu ni te enteraste. Mientras yacía en mi  lecho de enfermedad, llamaste una vez sin dejar recado y después no volvímos a saber el uno del otro ni la otra del uno.

El viaje a Chile.
A.- Encuentros en terapia, amistad por un lado y el otro que quería más cosas, pero yo la misma monga de siempre, con la indecisión que me comía viva y los deseos ad portas sin saber mucho cómo manejarlos.

P.- El chico de Las Vertientes, mi verdadero primer amor en estos suelos al extremo sur de América Latina. Tan raro y hermoso a la vez y yo que no supe o no quise o la madurez no me daba para enterarme que él me amaba. Igual tomamos coca cola de la misma botella, jugaste beso por error y ganaste, conversamos hasta quedarnos sin saliva, nos miramos a los ojos mil veces, todo era maravilloso pero... Finalmente no volví a escribirte, como te habrás dado cuenta, de alguna manera te dejé ir, volar. No volví anotar tu cumpleaños en la agenda, aunque sigue grabado el día en mi corazón. Como hoy, como todos los 14 de todos los meses como hoy. Aunque tardecito, porque lenta siempre he sido, te amaba más de lo que pensaba.

De ahí pasaríamos abruptamente al sendero de los no, no, no y más no.
El que me quería pero no podía.
Al que yo quería pero él a mi no.
El amor mal correspondido por el profesor ensoñado y amado, que quería con todas menos conmigo.
El festival interminable de los amores no correspondidos.

Segundo regreso a México (bueno de verdad).
Encuentros de muy buen ver con lo más variado y selecto de la música y para colmo de mi felicidad con el rock mexicano.
Amigos con derechos.
Derechos con amigos.
Mezclando saliva, historias, amor, trabajo y todo lo que estuviera a mano.

P.- Algunos todos más importantes que otros, los amigos para siempre aunque a veces dejen de escribir, de mandar señales, de compartir musicas. Aunque se pongan mongos pero en el fondo no olvidan que se quiso, se quiso estar, estar juntos, vivir en un pedacito de pieza, con la ventana que miraba de lado al cielo, cantar de noche hasta la madrugada. Soñar con viajar juntos a todas partes. Juntos liberando lo malo de nuestro lado.

R.- Tu sabes quién eres y el lugar enorme que ocupas en mi corazón, en todos los días de la vida y las ganas enormes que tengo de volver y volver a verte. Eres mi amigo más sincero y quizás algún día de rucos los dos, termine aceptando ese maravilloso amor que  me das y yo de rogada y monga no termino por aceptar.
La ensoñación clarificando permanentemente que la mera neta está en México.

De vuelta a Chile, no se puede comenzar de cero.
C.- Fiestas, música, oscuridad, pasillos. Tu brazo que pesca al mío, beso fugaz, miradas fijas. Tiempo son volver a vernos, encontrarnos en el mismo sitio. Nuevamente el juego del pasillo oscuro, tu brazo tomando el mío, los besos, esta vez más largos, encerrados en el  baño, jadeos, respiración. Besos, besos, besos, la gente bailando afuera.

Exigencias para alcanzarlos, besarlos, amarlos.
Primero querían que una fuera la más linda entre todas las bellas, ahí luchando apasionadamente por lograrlo.
La sensación de fantasma alrededor de ellos crece y crece con el tiempo y los años.
Resulta que ahora además las requieren inteligentes ¿lo serán ellos? Tengo mis dudas.



A ojos cerrados vs. Desconcierto de principio a fin.
I.- Aquella noche, el cielo estrellado, la noche más oscura entre las azul marino. La calle, los dos, fotos de grupo, casi que me caigo "chucha dijo la marquesa" tu risa, "chucha dice el caballero", tomarme del brazo para no caer. Miradas, miradas, miradas. Tu mano tomando mi brazo. Otro escenario, música, luces, nuestras miradas como único complemento, como si pudieramos estar solos en mitad de la nada y  las conversaciones de otros, de afuera no existieran. Hablando a mil de los dos, de ti, de mi. Los gustos comunes, los lugares, placeres. Nuevamente tu  mano sobre mi brazo...

JC.- Las ilusiones borboteando por el aire, alegría, esperanzas, creatividad que sale por todas partes. La oda al encuentro y desencuetro, avanzar y retroceder, esquizofrenia y locura. Y yo metida entre medio. Bailando una danza descontrolada, a veces de a dos, otras no se entiende cuantos más la bailan ¿es amor realmente? Noches de aprender, disque conocer, abrirte mi corazón, mis sueños, el mundo. Y sin embargo tu filuda y abyecta lengua exigían tantas cosas extrañas, desconciertos desplegandose por todas partes. Para estar a la altura tenía que tener casa propia, automovil, cuenta corriente,  un sueldo rentable porque todo parece que querías ser mantenido. Tanta materialidad para alcanzar algo tan hermoso como el amor, la pasión. Alejado absolutamente de todo. Desconcierto de principio a fin..


Algunas conclusiones.
Volvería a ojos cerrados a aquella noche junto a I.-
Quisiera de todo corazón estar en aquella esquina y encontrar a M.- tantas cosas que quiero contarte y tanto tiempo que quisiera pasar a tu lado.

R.- Te extraño y quisiera de verdad, poder quedarme allá y compartir la vida como lo haciamos desordenadamente antes ¿podremos?

P.- Te siento volando lejos, aunque siempre para mi felicidad, vuelvo a saber de tí. Tenías razón en casi todas las cosas que dijiste y quisiera contártelas, abrazarte muy fuerte y tomarme una coca cola de la misma botella y jugaría beso por error contigo toda la vida.

martes 3 de enero de 2012

¡¡¡¡ Quetzi ¡¡¡¡

Todo el tiempo transcurrido, añales por decirlo de alguna forma y aquí estamos con la memoria activa. Porque lo que se quiere bien, se quiere SIEMPRE, para siempre, intensa y absolutamente para siempre.
Te amamos, Te amo.
Te recordamos, Te recuerdo.
Estamos, estás, estoy.

domingo 1 de enero de 2012

¡¡¡¡¡ FELIZ 2012 ¡¡¡¡¡


Que tengan todas y todos un ESPLENDOROSO y MULLIDO nuevo año!!

jueves 22 de diciembre de 2011

Rogado.

La espina clavada en el alma vuela lejos,
el alivio iluminó el alma.

Pese a que los imposibles, los muros, impedimentos, crezcan por segundos,
en pos de esa espera que -no sé si haré-,
a que el tiempo y las aguas bajo el puente, se aquieten,
al menos, llevo certezas firmes.

Las historias contadas,
quizás muchas ensoñadas,
no de mentiras oscuras, negras, falsas,
sí mucha imaginación.

Otras son las sensaciones de quedar apartada una vez más,
en un lugar lejano,
distante -instante de ti,
encerrada, amarrada de boca y manos,
sin poder actuar, saltar, correr, abrazar.....te
pero ésa es harina de otro costal.

Gracias por azuzar la voluntad de actuar,
ir en la senda donde el corazón late con convicción y el alma queda despejada.

lunes 12 de diciembre de 2011

En el mundo de las mujeres.

Si fuera azotada como varias veces al día suelo serlo, podría decir que una maldición poderosa se cierne sobre mi existencia. Si lo pienso sensata, metódica, contemplativa y racionalmente, confirmo que efectivamente no sé en qué porcentaje, actualmente en el mundo habemos más mujeres que hombres. La frase primera,  le vendría como una cachetada en frío a las mujeres que me leen (si es que hay vida en esa dimensión), ya que puedo sonar un poco despectiva.
Pero disto años luz de tal intención, simplemente ocurre que soy una mujer más de aquellas miles que poblamos la tierra, que tanto en lo particular como en masa, desearía con todo su corazón encontrar a su principe azul. Al chico, joven, madurito con quien compartir los abriles, otoños, alegrías, tristezas, caminar de la mano bajo la lluvia, bajo el sol incesante.... Y ocurre -para mi padecer-, que esa ensoñación es cada vez más clara de que es algo no tendré, no alcanzaré alcanzar con facilidad, menos prontitud.

No porque mi espiritu azotado, considere que soy presa de un conjuro despiadado, que alguna bruja condenada, deposito sobre mi por algún perote cometido. Sino más bien porque la competencia no sólo es desleal si no que hay mujeres para dar y agarrar y repartir, en donde más que Perritus Pulgosis, pues es altamente dificil, por no decir improbable que encuentre al amor de mi vida.
Si a eso le sumamos que la suerte en amores, no ha estado precisamente de mi lado, entonces pues ya debería estar sacando el violín, quizás la cuchilla bien afilada o al menos, la soga con la cual poner fin a este calvario de una vida vivida sin el chico de mis días que me ame.

Porque no pido simplemente la compañía para no estar sola. Ya que sola he estado siempre, así nací, he crecido con la capacidad forjada y saboreada a la soledad, al silencio, la lectura, ir al cine en compañía de mi misma, conversar conmigo, escuchar musica y caminar por las calles de la ciudad en compañía de mis amigos eternos y entrañables, pero imaginarios y yo. No busco llenar ese espacio de soledad, que más bien adoro, sino que compartirlo. Abrir el mundo interior, personal, mío solamente, que nadie absolutamente conoce (sólo tu Perritus Pulgosi pero nosotros somos de otra dimensión), compartirlo y esperar que él haga lo mismo con el suyo para mí. Caminar por las calles de la ciudad en su compañía, compartir la música, conversar, pelearnos, gritarnos y después ser los más amantes del mundo. Un compañero, un amigo, un amante, un novio, un apoyo, un hombro, alguien con quien reírse de las tonteras miles de la vida, alguien a quien apretarle la mano en los momentos en que el alma se aprieta, con la pena en la comisura de los ojos, abrazarlo cuando se siente soledad a raudales, amarlo simplemente porque está, porque existe, porque es.

Suena tan profundamente hermoso como irreal, casi más que mis amiguitos imaginarios, que en vez tienen forma, cuerpo, rostros, voces y que han estado siempre ahi, pero cuando quiero tocarlos, abrazarlos, apretarles la mano, quizás hasta besarlos........... no están.
No sé que va a ser de mi vida, ahora que constato esta situación. Tanto esfuerzo por volver a ser la más hermosa de las modestas, luchar día a día por ser realmente la más bella y que aquel chico, joven, maduro correcto, de pronto me descubra caminando por la vereda, tomando la micro, entrando a la sala del cine y sepa que soy yo, yo la suya, él el mío.

Y vuelvo entonces a la realidad, coloco los pies en el suelo, presionandolo y así mismo las ideas se aclaran así como también las caídas de veintes, un poquito de pena, tristeza recorre mi mente y trata de alojarse en mis ojos para hacer caer un par de chorrocientas lágrimas, que la nariz se torne rojiza y aquel agudo pero quedo llanto emerja.
Pero algo más poderoso que yo, quiero creer que el optimismo o la negativa a simplemente hundirse en la pena sin luchar, impide abrirme al dolor, a las lágrimas, a la lastima de esta pobre mujer que todavía no conoce el amor y a este paso ya  no tiene para cuando.

Porque perfectamente podría detener de golpe todo, los sueños, las esperanzas, lo construido, logrado, alcanzado y simplemente entregarme a la destrucción. Dejar todas aquellas cosas que en su efímera circunstancia, provocan tanta alegría en mi vida (quizás precisamente porque son instantáneas) y ahogarme en el dolor, el hoyo negro que se abre invitandome a saltar y caer, caer, caer sin regreso.
Pero supongo que eso no pasa porque no está en mi naturaleza. A veces siento que la esencia de mi ser es el de una cabezota de tamaño importante. Quizás sería bueno volver a esos tiempos infantiles en los cuales sacaba provecho de la pena de otros. Hasta que apareció Ariel (mi amigo judio) y me hizo ver lo feo de esa actitud.... y fue tanta la vergüenza a por ello que jamás de los nuncas volví por esa senda. De hecho actualmente desprecio a todos los que la practican.

Pero entonces volvemos a la constatación del mundo poblado por mujeres.
Aquellas mujeres, muchas de las cuales son mis amigas, buenas amigas, hermanas, sobrinas, primas, de la tercera edad que rondan, que han estado siempre ahí, siempre cerca. Y finalmente el asunto está en que mientras las hormonas revolotean en mi interior ya no en un simple vaivén sino más bien en una juguera tipo huracán, regreso al punto de partida, en donde comparto el mundo con las mujeres, las otras como yo y si bien a veces muchas quisiera por todo lo antes dicho, estar más bien rodeada de masculinos, tendremos, tendré que aprender a vivir con ellas y aprender sobre todo a vivir sin ellos y sin echarles en falta de forma asfixiante.

Sin dejar de lado todos los grandes logros sumados este 2011, las energías, motivaciones, ganas de ser más y mejor. La vitalidad para saltar, correr, caminar de aquí hasta el fin del mundo. La energía para alcanzar todas aquellas metas internas del body, contemplar y gozar de los logros alcanzados.
Y en el camino además encontrar la dósis perfecta para equilibrar las  ganas locas de ser amada y un día cualquiera toparme de frente con el amor de mi vidas y las improbabilidades de que eso ocurra. Quizás atinar y cruzar el charco, la cordillera, el mar, las nubes, las estrellas si es preciso.
Pero por sobre todas las cosas del mundo, aprender que por más que una quiera encontrar el love, love, ensoñado, nada menos apropiado que inculcar ideas preconcebidas y estructuradas que lo más probable es que nos lleven por los malos caminos de la vida, aquellos a los que tan fácil suelo caer. Un poquito de por favor y anda al oculista para mejorar ese mal de ojo o ese ojo tuerto que te gastas.
otro y yo lesbiana sí que tendría campo de elección.

martes 6 de diciembre de 2011

Fuerza interior.

El asombro a por la fuerza interior aterra,
la ausencia de lágrimas,
incapacidad a esparcir el dolor por todas partes,
a gritos, a estrellones, golpes, descontrol.

El optimismo floreciente,
necesidad de cantar, mirar al cielo con sus nubes azules, quizás estrellas,
el cielo tornándose a la oscuridad,
la copa de los árboles y negarse a que la tristeza la apañe,
¿escapismo?
¿fuerza interior?
¿negativa absoluta al dolor?

Días en los que se estrujaba la pena y las lágrimas,
pero éstas no afloraron,
latiendo desde el delineado ocular,
el pecho apretado,
la garganta sin sonido,
estómago apretado,
síntomas apropiados sin reacción.

¿Frialdad?
Pero las palabras llegan a lo más hondo,
significados, aromas, sensaciones, vibrando en el alma, subiendo al corazón, lanzándose por la boca,
árboles que erizan la piel, colores, olores, presencias estremeciéndola.

¿Lágrimas mal lloradas?
¿Derrochadas en historias de amor fantasiosas?,
otras reales y hermosas,
las más de novela inglesa, rusa,
sensibilidad absoluta,
y no por los hechos concretos.

Cuando los canales al idilio se cierran,
ni por perritus pulgosi puedo ansiar, añorar, atraer, amar, plantonizar,
realidad, concreción, realidad, concreción...
más fuerte que la voluntad, por tantos años alimentada,
por los idilios perfectamente estructurados, armados, ensoñados, vividos, disfrutados, amados, ensoñados,
amigos, amantes, historias hermosas, momentos espectaculares, nosotros, los nosotros, los de CA, CRA para siempre, perritus pulgosi, Principe Andrei Bolkovsky.

Ensoñación.
¿Hacia donde ir?
Idilio - Mundos paralelos.
¿La ruta correcta?