jueves, 31 de enero de 2008

Murio Volodia...







Recuerdo que me toco conocer a Volodia, cuando trabajaba en Radio Tierra. Lo teníamos casi de nuestro "cochinito", ya que cada que había que sacar cuñas literarias o comentarios de la historia del siglo XX, él era la persona indicada. Y siempre tan amable nos constestaba todo, todo, incluídas las cabezas de pescado que aquellas disque feministas mandaban preguntar.


Una vez me lo encontré en una librería y no pude evitar acercármele y contarle que era la persona que lo llamaba de parte de Radio Tierra, me sonrió y después de dejar cerca del basurero el tema radial, pasamos a lo que realmente nos unió desde ese día: LA PASION POR LOS GATOS.
De hecho recordé que cuando solía llamarlo, más de una vez "a lo lejos" se sentía el "ronroneo" de un gato y fue esa tarde que supe que se trataba de su "minimo ensoñado".
Creo que de haberle preguntado por él, habríamos tenido el reportaje mas entretenido que Radio Tierra, jamás soño alcanzar.
Pasamos un largo rato conversando de gatos en general y particular, me contó de su hermoso gatito amarillo, gordo, enorme, al que le encantaba salir en todas las fotos de entrevistas que le hacían a él, así como también gustaba de participar de las entrevistas televisadas:
- "Parecía que lo suyo era el mundo artistico", comentaba Volodia.

Después cuando entré a trabajar al DIARIO 7 me convertí en la periodista a cargo de cubrir toodos los movimientos del PARTIDO COMUNISTA y cuando no eran ellos los que hablaban, entonces la voz de Volodia o de José Cadermartori aparecían.


LA GENTE DE ANTES:
La gente de antes para mi huelen a mis abuelos, a la casa de la playa, al talco que usaba TITIN, al pan tostado, a mis papas, a todas aquellas grandes personas que les toco vivir en ese Chile, en ese mundo, en esa vida tan entretenida y culturalmente enriquecedora que fue este país hasta el golpe.
Ese mundo maravilloso de Volodias, de Nerudas, Mistrales, Huidobro, de Mario Carreño, Nemesio Antunez, Luz Donoso, José Miguel Varas, José Cadermatori, Luis Corvalán y tantas, tantas otras personas que se me quedan en el tintero de la memoria.
Cada uno con sus diferencias de edad y tiempos, formaban parte de ese mundo que comenzaba a nacer cuando uno todavía no era intento de proyecto siquiera.

Y es que la vida apasionante de "cari tortuguita" Volodia, era como la que nos contaba mi abuelo TITIN, con sus viajes por el mundo, con las tertulias en casas diversas: Neruda, Los Bulnes, Los Orrego, Los Volodia. Esas vidas rodeadas de gente de las artes, de la pintura, de la musica, de la politica como si fuera tan normal, como si el mundo de verdad pudiera tener esa facilidad de acceso a las artes, a los pensamientos, a las filosofías.
Las tertulias que se armaban en la casa de mis abuelos o en las de Neruda o en la de cualquiera de los "amiguis" y que eran dignas de toda la envidia del mundo, pero envidia de la sana, en la que quizás tendríamos que estar muertos o por morir, pero sabiendo que el paso por la tierra fue el mejor. Ese mundo que que ahora disfrutamos (los que queremos) y la que los reyes del "refrito" copian mil veces a falta de neuronas o porque ya todo esta dicho, hecho, pensado, creado, filmado, escrito.
Y es que como dijo Angela Jeria (madre de vuestra Presidenta):
- "Todos los grandes hombres se están yendo"..........
toda la razón abuela (ya era hora que en tu familia alguien tuviera cordura y no gordura!!!)
Se están yendo y nos estamos quedando tapizados de aire.


ALGO DE VOLODIA:
Valentín Teitelboim Volosky nació el 17 de marzo de 1916 en Chillán.
Sus padres fueron Moisés Teitelboim y Sara Volosky, quienes desde temprana edad le inculcaron la literatura.
A los 16 años Volodia, como fue conocido posteriormente, inició su militancia en las Juventudes Comunistas y desde entonces la actividad política marcó su vida.
Estudió leyes en la Universidad de Chile y fue presidente del centro de alumnos de la Escuela de Derecho.
En 1935 publicó, en colaboración con Eduardo Anguita, la Antología de Poesía Chilena Nueva, mostrando un nuevo sendero. Volodia Teitelboim fue considerado miembro de la Generación Literaria de 1938, ya que ejerció la crítica literaria en distintas publicaciones.
En 1952 publicó su novela Hijo del salitre, que fue descrita por Pablo Neruda como un "racimo asombroso de vida y de luchas cargadas de semillas". Tuvo numerosas ediciones en el país y fue traducido a varios idiomas.
En 1954 fundó y dirigió en Santiago la revista cultural Aurora y más tarde, durante su exilio, hizo lo mismo con Araucaria de Chile. La revista fue publicada en Madrid, España, durante doce años y fue un instrumento de resistencia crítica de los intelectuales exiliados.
El golpe de Estado de 1973 lo sorprendió en Europa y de ahí en adelante se trasladó de nación en nación para asentarse en Moscú, Rusia, por quince años.
Trabajó en el programa "Escucha Chile", de Radio Moscú, donde junto con otros exiliados políticos informaban a los chilenos sobre la realidad que se vivía tanto en el territorio nacional como en el exterior.

Durante su vida desarrolló distintas labores como escritor, crítico literario, periodista fundador de El Siglo, abogado, locutor radial, diputado, senador y sectario general del partido Comunista de Chile (1989-1994).
En agosto de 2002.
Murió a los 91 años producto de una falla multisistémica.
SIEMPRE EN LA MEMORIA QUERIDO VOLODIA!!!!

3 comentarios:

matias dijo...

Ah que esta colombita tan simpatica!!

lisset dijo...

Mi querida amiga, siempre es un placer informarse a traves suyo del acontecer de su chilito.............. oiga y quien se quedara con el gatito del señor Volodia?

Glen E. Lizardi Flores dijo...

Quie foto tan buen a la primera que publicaste... me encanto, sobre Volodia, bueno una lástima... por ahi tengo alguans fotos con mi madre y las grabaciones clandestinas de radio Moscú, tal vez sea el momento rescatarlas...
Cariños.